LA RECURSIVIDAD COMO FACTOR PREPONDERANTE A LA HORA DE REALIZAR TRABAJO PRÁCTICO, EN LA ENSEÑANZA DE CIENCIAS.
Claudia Patricia Hernández
Una de las funciones primordiales del maestro de ciencias, en tiempos actuales, es la de guiar el trabajo experimental a fin de que el estudiante se apropie de una forma muy significativa del aprendizaje, a su vez una de las dificultades que se presenta es la forma como debe hacerlo; pues si bien en el siglo pasado se llevaba a cabo el modelo educativo tradicional, este no era ajeno de alguna forma al acercamiento que hace el estudiante al fenómeno objeto de estudio relacionado con su entorno.
Desde siempre el hombre ha buscado diversas formas de llevar a cabo la obtención de conocimiento, pero a nivel de ciencias exactas vamos un tanto bastante atrasados, lo que no quiere decir que no se avance de forma significativa.
Se presenta a continuación varias formas de llevar acabo esta práctica, derivadas de las recomendaciones de diversos autores, sin desconocer que estas no son las únicas, pues el factor recursivo juega un papel importante a la hora de enseñar y este solo lo aporta la experiencia que tenga el maestro al interior del aula de clase y el objetivo que busca alcanzar, echando mano de lo que tenga a su haber y que pueda serle útil en su práctica.
Los experimentos discrepantes, son una forma de sorprender al estudiante; sucede cuando este supone una cosa con respecto a un fenómeno, pero al llevar a cabo la experiencia, obtiene otra diferente a la que había pensado o imaginado que sucedería; es una acción impactante o contra intuitiva para el estudiante ( Barbosa, 2008)
Podría decirse que son una especie de pequeños experimentos con un montaje específico cuyo objetivo es mostrar un fenómeno particular, a fin de sorprender al estudiante.
La prueba de alcoholemia, practicada frecuentemente a los conductores, es una visión somera de un experimento discrepante; pues puede cumplir bajo condiciones específicas, la función de soplador mágico, donde la esfera puede salir por el extremo de la boca del tubo; esta situación se presenta usualmente en el contexto y puede usarse para ejemplificar, no obstante aún se hace críticas muy devastadoras a los procesos educativos existentes, pues aún seguimos hablando del aprendizaje con "…tablero, marcador, incluso sin muchas palabras ni ideas…" (Barbosa, 2008) cuando en el contexto tenemos a que apelar a la hora de sorprender al estudiante.
Si bien los experimentos discrepantes generan motivación y pueden beneficiar herramientas como introducción al estudio de un fenómeno, proyectos de investigación a fin de comprobar hipótesis, propuestas de discusión o exposición de argumentos, potenciación del trabajo grupal, entre otros (Barbosa, 2008) la etapa constructiva para los mismos, requiere paciencia debido al montaje y otros factores; así que sus resultados no se darán a la inmediatez, con lo cual no queda correcto seguir castigando los modelos tradicionales, pues son estos los que se debe usar si no se tiene el acceso a la utilización de los experimentos discrepantes y además estos no son realmente un único recurso para el aprendizaje de ciencias.
Ahora bien, los experimentos imaginarios son considerados una herramienta moderna, son como su nombre lo da a entender; procesos en los cuales la imaginación es preponderante.
El lanzamiento en caída libre de una pluma y una esfera desde una torre o lugar alto, para mostrar que en el vacío todos los objetos caen igual, fenómeno estudiado por Galileo en tiempos antiguos; es un ejemplo claro de un experimento imaginario.
Estos pueden dar la idea de falsedad o validez de un fenómeno en particular (Navarro, ¿?) y de hecho quienes estudiamos ciencias tenemos pleno conocimiento de que cada científico conocido ha apelado a esta metodología de experimentación.
El experimento imaginario parte de la observación y la idea de mostrar una hipótesis a partir de lo observado, (Navarro, ¿?) lo que hace que estos no se constituyan como una práctica experimental estricta; sino más bien una herramienta para potenciar argumentos con respecto a un fenómeno en particular, aunque estas posturas dependen del científico; es decir, dependen de si este pretende demostrar su tesis, por medio de esta práctica científica, que entre otras es relativamente valida como lo vimos mediante Galileo, no obstante cabe resaltar que en tiempos de Galileo era preponderante los razonamientos derivados de la fe.
Como se mencionó con antelación, formas de llevar a cabo la enseñanza de las ciencias, hay diversas; así que enfrascarnos aun en las críticas hechas a los modelos tradicionales, retardan el proceso educativo; pues en la modernidad se puede ver maestros que combinan diferentes métodos, formas o recursos con ello se ha logrado bastantes avances aunque los índices estadísticos hablen de resultados negativos, lo que sucede en la modernidad a nivel educativo en Colombia es bastante positivo dadas las características de un país que para la educación tiene pocos recursos
Dos formas de aprender ciencias, mediante experimentos discrepantes y experimentos imaginarios; dos formas de percibir el aprendizaje que cumplen con el mismo objetivo; buscar que el estudiante se apropie de forma significativa de su proceso constructivo y saber científico.
REFERENCIAS
- Barbosa, L.H. Los experimentos discrepantes en el aprendizaje activo de la física. Artículo de revista. 2008
- Navarro, S. J. Los experimentos imaginarios de Occam a Galileo. Texto escrito, Universidad de la Laguna.
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